Materiales ultraestables del CINN listos para analizar la atmósfera de Marte
El Centro de Investigación en Nanomateriales y Nanotecnología (CINN), centro mixto del CSIC, la Universidad de Oviedo y el Principado de Asturias, logra fabricar y validar novedosos componentes opto-mecánicos destinados a futuros LiDAR marcianos.
Los trabajos se han desarrollado en el marco del proyecto Europeo MiLi (Miniaturized LIDAR for MARS Atmospheric Research) coordinado por el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA)
Durante mucho tiempo, el estudio del clima en Marte ha despertado gran interés científico por su importancia de cara a futuras exploraciones humanas, pero al igual que en la Tierra, para comprender el clima marciano es necesario conocer su atmósfera.
Tradicionalmente, los estudios de la atmósfera terrestre se realizan mediante el empleo de instrumentos láser denominados LiDAR (Light Detection and Ranging) cuyo funcionamiento se basa en la emisión de pulsos láser y la medición de la fracción de energía rebotada tras impactar con las partículas que componen dicha atmósfera. Esta medición permite conocer aspectos como la distribución, concentración y características físicas de las partículas en suspensión o la composición de los gases presentes. Sin embargo, los LiDAR terrestres son demasiado pesados y tienen un consumo energético excesivo para su empleo en misiones espaciales.
El proyecto europeo MiLi iniciado en 2022, se enfrentó a este problema “con un planteamiento atrevido que implicaba el desarrollo de un prototipo de LiDAR en el que se sustituyeran pesados componentes metálicos por innovadoras estructuras cerámicas que ofrecieran una alta estabilidad dimensional y evitasen el empleo de sistemas de control térmico auxiliares”, señala Adolfo Fernández, investigador principal del CINN en el proyecto. Y es que uno de los principales requisitos técnicos que ha de cumplir un LiDAR para su correcto funcionamiento es el preciso alineamiento entre el emisor láser y el telescopio. Tal y como explica Marta Suárez, Científica Titular del CSIC en el CINN y participante en el proyecto, “la desalineación de ambos instrumentos impediría la captura eficiente de la señal de retorno y comprometería la calidad de los datos recogidos” por ello, añade la investigadora, “resulta crítico emplear en los sistemas ópticos materiales que no sufran alteraciones dimensionales dentro del amplio rango de temperaturas de funcionamiento del LiDAR en Marte, entre -80°C y 40°C”.
Para responder a este reto, el grupo de investigación de Materiales Nanoestructurados Multifuncionales del CINN empleó una familia de materiales basada en una singular fase cristalina de aluminosilicato de litio, denominada Beta-Eucriptita, que presenta un coeficiente de expansión térmica negativo; es decir, contrariamente a lo que ocurre con la gran mayoría de materiales se dilata al enfriarse y se contrae al calentarse. Empleando como matriz esta Beta-Eucriptita los investigadores del CINN lograron diseñar y producir mediante la innovadora técnica de Sinterización por Descarga de Plasma (SPS) discos cerámicos completamente densos y de gran tamaño de dos composiciones químicas, una de ellas conductora eléctrica. Este último punto resultó ser clave, y es que “una problemática a la que no nos habíamos enfrentado en el CINN era el costoso proceso de mecanizado de estos materiales, más aún, teniendo en cuenta las estrictas tolerancias y los complejos diseños que se perseguían”, señala Noemí López, investigadora pre-doctoral del CSIC en el CINN que desarrolla su tesis sobre esta familia de materiales ultraestables. Esta tarea, continua Noemí, “se pudo acometer de forma exitosa gracias al empleo tanto de técnicas de mecanizado por electroerosión (EDM) como de técnicas convencionales consiguiendo fabricar por primera vez varios componentes críticos para el LiDAR como son la estructura de apoyo del espejo secundario del telescopio y los espaciadores del láser emisor”.
Investigadores del CINN en el proyecto MiLi muestran el soporte del espejo secundario (Spider) del LiDAR. De izquierda a derecha: Noemí López, Adolfo Fernández y Marta Suárez. Fuente: CINN
Espaciadores empleados en el instrumento láser basados en nuevos composites ultraestables y mecanizados por EDM. Fuente: CINN
EL PROTOTIPO LIDAR SUPERA EXITOSAMENTE LA VALIDACIÓN DE CAMPO
Una vez integrados los componentes fabricados por el CINN en los subsistemas mecánicos y ópticos del LiDAR, se realizó el ensamblaje del prototipo y se trasladó al Observatorio de Yebes (Instituto Geográfico Nacional) en Guadalajara. Allí, investigadores del INTA y de la Universidad de York midieron durante dos semanas la atmósfera empleando tanto el LiDAR del proyecto MiLi como el, hasta ahora, único LIDAR que se ha enviado a la superficie de Marte (NASA Phoenix, 2008), desarrollado por la Universidad de York. Los resultados obtenidos de la campaña han puesto de manifiesto que el prototipo de LIDAR atmosférico construido en el marco del proyecto MiLi sería capaz de caracterizar la atmósfera marciana, lo que lo convierte en una tecnología susceptible de olar al planeta rojo en una futura misión.
Adrián Alonso (Responsable de Innovación del CINN) y Adolfo Fernández (Investigador principal del CINN en el proyecto MiLi) junto al Prototipo LiDAR diseñado en el proyecto MiLi presentado ante la Comisión Europea el pasado 20 de enero. En la imagen se aprecia el telescopio con el Spider fabricado por el CINN
Prototipo de LIDAR marciano (MiLi) a la derecha; LiDAR de la Universidad de York a la izquierda. Campaña de campo en el Observatorio de Yebes. Al fondo, radiotelescopio de 40 metros. Fuente INTA
SOBRE EL PROYECTO MILI
MiLi (Miniaturized LIDAR for MARS Atmospheric Research) es un proyecto financiado por la Comisión Europea a través del programa Horizonte Europa desarrollado entre el 1 de diciembre de 2022 y el 31 de octubre de 2025. El consorcio lo formaron el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial-INTA (Coordinador) y el Centro de Investigación en Nanomateriales y Nanotecnología (CINN-CSIC), de España; las universidades Politécnico di Milano POLIMI, de Italia, y la York University-YORKU, de Canadá; y las empresas Asphericon GmbH, de Alemania, e Integrated Optics, UAB-IO, de Lituania.
